Nosotros

La historia

En la serena noche,

soplando el viento agudo y puro

que el correr del agua refrena…

Estos y otros muchos versos nacieron en el Castillo de Batres del puño y letra de Garcilaso de la Vega. El insigne poeta, referencia obligada del Siglo de Oro de las letras españolas, fue también un guerrero notable que sirvió a las órdenes del Emperador Carlos I y regó con su sangre varias veces el campo de batalla. Para reponerse de sus heridas se retiraba a la fortaleza de su familia, donde paseaba por sus emboscadas riberas y escribía sus versos, habitualmente junto a la fuente que lleva su nombre y que aún se conserva allí. El Castillo de Batres también está asociado a la figura de otros parientes del poeta como Fernán Pérez de Guzmán, gentilhombre de la corte en el siglo XIV y poseedor de una importantísima biblioteca, o Pedro Lasso de la Vega, primer coleccionista del Greco y cuyos cuadros adornaban las paredes de esta fortaleza, pero es la voz de Garcilaso la que continúa resonando poderosa a través del tiempo.

Quinientos años han pasado desde la muerte del poeta, pero el Castillo de Batres continúa dominando orgulloso un privilegiado enclave protegido del Parque regional del río Guadarrama. Continúa el mismo viento serrano acariciando sus muros, continúan también los mismos olivos que el poeta observaba mientras rumiaba sus versos.

Ahora, cinco siglos después, estos olivos centenarios vuelven a dar de nuevo sus frutos.

Tras un proceso de recuperación que ha durado años, tras unas cuidadosas podas, Álvaro Moreno de Cala, miembro de la familia propietaria del Castillo de Batres, ha conseguido con amor y dedicación el milagro que se traduce en esta primera cosecha de edición limitada y numerada. Ni una botella más de las que producen sus olivos. Un aceite de Oliva Virgen Extra de la máxima calidad, elaborado íntegramente en la Comunidad de Madrid, con toda la intensidad y el sabor de la variedad Cornicabra, autóctona de esta zona.

 

 

Nota de Cata

Aceite de oliva virgen extra de frutado maduro con notas intensas de membrillo y aguacate en nariz. En boca tiene un paso meloso con tonos verdes de rúcula que se complementan con una amargo ligero y matices picantes medios. Un Virgen Extra reposado, clásico y con potencial gastronómico amplio.  Destacaría en aliños de compotas de verduras y frutas, en ensaladas frescas donde sus contrastes maduros harán un maridaje perfecto.

 

Análisis:

Nombre  Determinación      Resultado

Acidez                                      0,2% ac.oleico.

Indice de peróxidos              4.3 meq 02/kg grasa

K270                                         0,15

K232                                         1.69

Delta-K                                     <0.00

Evaluación organoléptica

Clasificación Virgen Extra

Mediana del atributo frutado  5.3

Mediana del defecto                   0.0

Obs. Análisis

*Frutado Verde

*Mediana del amargo: 3,7

*Mediana del picante: 5.0

*Realizado por el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural Agrario y Alimentario (IMIDRA)